miércoles, 1 de febrero de 2017

Introducción a Rusia

Por: Dante R.

 
Comencé escribiendo esta entrada como una mini guía para visitar Moscú pero al avanzar me di cuenta de la enorme cantidad de experiencias y recomendaciones que tengo para ustedes. Así que avanzaremos poco a poco. Iniciaremos con una breve introducción de Rusia, qué esperar como turista y cuales son las diferencias culturales que podrías enfrentar para aminorar el choque cultural.


Aún recuerdo mi primera experiencia en Moscú; fue en el aeropuerto, a cinco minutos de haber llegado. Mientras esperaba mi equipaje, sentí que algo me molestaba, algo no estaba bien. ¡Era el calor! (what?). Sí, en Moscú hay verano y el calor puede ser muy intenso porque entre más cerca está una ciudad del Polo Norte, más horas de sol recibe. No sólo hablamos de una hora más en Horario de Verano. El día más largo del año, en junio, la luz del sol dura diecisiete horas y media; algo así como de 3 de la mañana a 9 de la noche. Tampoco crean que el cielo oscurece completamente mientras pasa la noche, es de un azul muy oscuro pero no es negro. (...y luego hablamos de San Petersburgo).


Cuando comprendí lo que sucedía, me quité la sudadera, desesperado por no ver mi maleta sobre la banda. Después de 17 horas de vuelo, lo único que quería era recoger mi maleta, encontrarme en el tiempo e ir al hotel. Pero la vida del viajero nunca es fácil y siempre hay sorpresas que la vida te prepara. Mi segunda gran experiencia, 15 minutos después de la primera: mi maleta nunca apareció. Tranquilo, pensé, basta con ir al служба розыска багажа y decirles en perfecto ruso lo que había pasado. Pues sí, esos mismos ojos puse yo al tratar de leer todos los letreros para informarme sobre qué hacer; y eso que se supone que yo iba con un nivel de ruso básico para sobrevivir.


Y claro, el primer estereotipo se hizo realidad. Me trataron cual indigente (o eso pensé yo en ese entonces, ya hablaremos de esto después). La chica que me atendió, agobiada por mi pobre ruso, tratando de hacerse entender en inglés; vaya, tratando es mucho decir, lo pronunciaba como le venía en gana sin siquiera pensar en si yo entendía o no, jamás mostró ni un solo gesto de empatía. Ganas me daban de disculparme por mi falta de atención a la banda y haber dejado ir mi maleta que nunca apareció. Llené un formulario, dejé el teléfono del hotel y la dirección, y me fui a la aventura total. Un verdadero mochilazo. La maleta llegó toda rota, dos días después. Sé que hay un seguro pero tramitar algún papel es lo menos que querrás hacer en Rusia.


arquitectura rusa


¿Qué tan diferente es Rusia de un país latino? Bueno además del idioma, hay ciertas costumbres que te sorprenderán de inmediato, por ejemplo, la falta de agua fresca para beber. Nadie toma agua, ¡Nadie! Las personas te ofrecen un té cuando las visitas, un té para refrescarte del calor (sí, caliente), para los días fríos o lluviosos, para conversar, a la hora del té, de desayuno, para comer, cenar. Irritante al principio pero acabarás por acostumbrarte a tomar el té, incluso a tu regreso. Si quieres comprar agua embotellada, por lo regular hay gasificada y su versión ultragasificada, que te burbujea todos los intestinos. Como también encuentras puestos callejeros de comida, un día probé un hot dog pa-frantzuski (a la francesa), que básicamente es una salchicha en medio trozo de baguette con una mostaza de potente sabor. Supongo que es a la francesa por aquello del tipo de pan. Jamás he visto tal cosa en Francia pero bueno, sin juzgar, tampoco hay Enchiladas Suizas en Suiza.


Como ya lo hablamos antes, también la poca disponibilidad de la gente para ayudar. Rusia fue un país que estuvo aislado durante mucho tiempo y se nota en la falta de amabilidad con los extranjeros. Muy pocas personas hablan otro idioma (aunque esta situación ya está cambiando como pude notarlo años después en Sochi). Tampoco hay muchos servicios turísticos, nada de que el cliente tiene la razón, ni de atender con una sonrisa. Es lo que es, hay lo que hay. Si no lo ve, no pregunte. El idioma ruso reduce sus formas de cortesía, en comparación con el español. Es un idioma más directo y sumamente honesto. Si no quieres algo, simplemente dices no. Si no quieres ayudar a alguien en la calle para ubicarse, dices no. Nada de “disculpe, llevo prisa, no tengo tiempo, no soy de por aquí”, nada, NO.


No quiero que me malinterpreten. Los rusos son personas sumamente agradables y muy hospitalarios; pero como latinos debemos de entender las diferencias culturales en cuanto a el sentido de cercanía, el trato a desconocidos, la visión del mundo. Todo esto es muy notorio cuando aprendes ruso. Al entrar a la tienda uno simplemente dice“muéstreme eso”, en lugar de “me podría hacer el favor de mostrarme ese de ahí?”. Por eso es muy importante que aprendas dos palabras esenciales para aminorar este efecto un tanto brusco: por favor / aquí tiene - пожалуйста (pazhálosta) y gracias спасибо (spasiba) que deberán acompañar casi todas tus frases.


A los rusos también les gusta ofrecerte comida y bebida cuando visitas sus casas. Pase lo que pase, no intentes echar competencias de bebida con un ruso, no con Vodka, al menos. Normalmente ellos toman vodka solo acompañado de un pepinillo, esto es lo más tradicional. Es como tomar tequila con un limón (suerte encontrando limones en Rusia). Cuando viajes te recomiendo llevar también una botellas de Tequila porque además de que allá es muy caro, te pueden servir como regalos o intercambio de favores.

En las próximas entregas hablaremos de a dónde ir y qué hacer en Moscú. ¡Hasta la próxima! 

Una foto publicada por Dante Rojas (@darlexrolop) el

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