miércoles, 18 de octubre de 2017

La Perla del Oriente, Una de las ciudades más grandes y visitadas del mundo.


La ciudad de Shanghái es conocida por ser el corazón financiero de China y una de las ciudades más grandes del mundo. Sus calles ofrecen una gran variedad de entretenimiento, gastronomía y cultura. También conocida como La Perla del Oriente, esta metrópoli posee varios records: podrás trasladarte por el sistema subterráneo más extenso del mundo, el cual cubre aproximadamente 550km, y también es el hogar del segundo edificio más alto del mundo, después del Burj Khalifa. La Torre Shanghái mide 632 metros de alto, es decir, un 60% más alto que el Empire State de Nueva York.

Por cierto, Shanghái puede traducirse como “sobre el mar” y, como ciudad costera, comparte muchas características con otras ciudades asiáticas como Hong Kong, Singapur o Tokio. Los edificios pueden verse a lo largo de la costa y al caer la noche comienza el espectáculo de luces neón, provenientes de los edificios y grandes espectaculares que se reflejan en el agua, dibujando un paisaje futurístico. Shanghái es también una de las ciudades más cosmopolitas del mundo, y aunque definitivamente el peso de la cultura china puede verse en sus calles, el ambiente es un poco más occidental que en Pekín, por ejemplo. 

Si quieres darte una idea de cómo era Shanghái antes de que llegara la modernidad, tienes que visitar el Templo Ciudad de Dios, un conjunto de barrios tradicionales, llenos de comercio donde podrás admirar la arquitectura china tradicional, así como hacerte de varios recuerditos para tu familia y amigos. No te preocupes por la comida, en Shanghái hay muchos lugares donde comer, desde puestos callejeros, restaurantes pequeños y grandes cadenas de comida rápida.

En general la comida es muy rica y la variedad de platillos es enorme. Cada región tiene sus platillos principales y sería muy difícil poder probar todo lo que China tiene qué ofrecer en sólo un viaje. Esos sí, hay algunos platillos que ni siquiera se antojan y cuyo olor te quita cualquier apetito. No, no estamos hablando del perro; por cierto, que la idea de que los chinos comen perro se extendió como dinamita a raíz de un festival de comida de carne de perro en Yulin (una ciudad muy alejada de los puntos turísticos de china). La mayoría de los chinos rechaza la sola idea de comer perro. 

Lo que sí es un hecho, es que hay un platillo muy solicitado por las calles de Shanghái llamado Chou Doufu o "Tofu Apestoso" en español. Su hedor es lo más asqueroso que jamás haya olido, tomando en cuenta que se trata de “comida”. Me gustaría describirles el olor, pero no tengo palabras para tan nauseabundo olor: huele a caño, a comida echada a perder, a queso con hongos y bacterias, a calcetín de viajero, a moho, a heces de perro, en fin, ¡MAL! Dicen por ahí, que es uno de los platillos más sabrosos que hay, pero la verdad yo ni siquiera pude acercarme al puesto a preguntar por su precio, vaya, preferiría haber probado el tan famoso perro. (Es una expresión, animal lovers, no me quieran crucificar).


Hablemos ahora un poco del clima. Fui en verano, y aunque fue una grata experiencia, probablemente no volvería a escoger esa estación del año para ir de nuevo. Shanghái en verano es súper caliente. Con una temperatura media entre los 28° y 32°C más una humedad del 80%, la sensación térmica alcanza hasta los 42°. No importa qué tan ligero vayas, prepárate para sudar. Sólo de ir viendo los edificios y tomando fotos, sudarás y mojarás la ropa. La lluvia hace las cosas aún peor.


Cerca de Shanghái está el antiguo pueblo de Zhujiaojiao donde podrás embarcarte en una góndola y hacer un recorrido a través del tiempo. Aquí podrás comprar miles de recuerdos, pero los más importantes son la seda y las perlas. Shanghái es un gran productor de perlas, hay perlas marinas, perlas de río, perlas “naturales” y perlas de producción. Si convences al vendedor podrás llevarte algunos collares por un muy buen precio. Eso sí, asegúrate de no pagar más de lo que valen y de no comprar imitaciones. Desgraciadamente en China hay que tener mucho cuidado con los precios, le ven a uno la cara de extranjero, y con las imitaciones. Ya hablaremos de esto en otro artículo.

¿Qué te interesa saber sobre China? ¿Cuál ha sido tu experiencia? ¡No olvides comentar!

Por Dante Rojas
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lunes, 2 de octubre de 2017

Nefasta experiencia con Expedia con final inesperado


No hay nada que supere el sentimiento de satisfacción, si eres un viajero o turista, de tener la reservación de un hotel cómodo, céntrico o cercano al aeropuerto cuando lo único que quieres es pernoctar. Mejor aún, cuando encuentras un hotel como el Hilton a un precio espectacular. Lo más adecuado sería leer las letras chiquitas de la reservación, pero ¿Quién se va a poner a leer cuando el precio está así de fantástico? Es más, ¿Quién lee esas cosas?


Eso lo hubiera pensado cuando hace un par de semanas hice una reservación a través de Expedia. Al cerrar el navegador y volver a mi boleto de avión para corroborar que todo coincidiera, me di cuenta de que había reservado la fecha equivocada, ¡Sólo un día después! Sentí que el mundo se me venía encima, palidecí y mi primer impulso fue marcarles, todo mundo se equivoca. Además, acababa de hacer la reservación, no habían pasado ni 15 minutos cuando tuve a la representante de Expedia al otro lado de la línea. Parecía que estaba llamando a un call centre en la India, a juzgar por el acento de la amable señorita que me contestó: "Disculpa, acabo de reservar hace 3 minutos, me equivoqué de fecha, es solo un día, ¿Lo podría cancelar, por favor?" La señorita, bastante amable, me dijo que ella tenía que mandar un correo electrónico al hotel para cancelar y que se comunicaría conmigo más tarde. Esto fue solo el inicio del viacrucis.


En mis días normales soy maestra de Kínder en Melbourne, Australia. Tenemos una política muy rigurosa en cuanto a los teléfonos celulares. No podemos tenerlos con nosotros para tener nuestra atención al cien en nuestros pequeñitos. Ese día en particular, estaba en un centro educativo bastante lejos de mi casa haciendo un trabajo de campo y mi teléfono se descargó por lo que al conectarlo de nuevo, ya en casa, vi que tenía varias llamadas perdidas, un correo de voz y un correo electrónico de parte de la agencia de viajes.


E-mail de Expedia echándole la culpa al hotel Hilton

Les llamé; cabe mencionar que su sistema de atención de voz es nefasto y engorroso, nunca reconoció mi número de reservación y los primeros 10 minutos de la llamada se van en tratar de identificarte.  Por fin pude hablar con alguien de carne y hueso, creo, y me dijeron que el hotel se había rehusado a cambiar las fechas porque no era conveniente. Después de casi 30 minutos de negociar con quien sabe quién, decidí llamar directamente al hotel. Por su parte, ellos señalaron que era Expedia quien no quería cambiar las fechas, sugirieron que hablara con ellos porque se trataba de un error “honesto” y que no veían el problema en cambiar las fechas, incluso la tarifa era casi igual.  Llamé a Expedia otra vez para corroborar la información porque el hotel Hilton me mandó un correo electrónico “pasándole la bolita” a Expedia.


Email del Hilton pidiendo que hablara con Expedia


Después de 20 minutos hablando con el sistema de voz y de otros 20 con no sé quién, pedí hablar con un gerente. Yo no soy de ese tipo de personas que piden hablar con el gerente, incluso me disculpé con la señorita y le dejé muy claro que no era nada contra ella, se mostró muy comprensiva y me comunicó. Por fin, un imbécil contestó; digo imbécil porque jamás en mi vida me había topado con un tipo tan arrogante, déspota y majadero.

Le expliqué que una persona del hotel me había mandado un correo explicando que la agencia de viajes era quien tenía que cancelar. Intentó culpar al Hilton, se contradijo y al final, confesó.

Me habló con un tono muy grosero y me dijo que no me iban a reembolsar mi dinero ni podía cancelar ni cambiar porque las letritas chiquitas decían “no reembolsable”.  Me ponía en silencio, hablaba como riéndose, me sentí estafada como cliente y humillada por su burla. Supe que estaba perdiendo mi tiempo y colgué no sin antes pedirle que me mandara por escrito lo que me acababa de decir, a muy regañadientes aceptó y mandó esta nota patética sin firmar siquiera. 



Trabajé hace un tiempo en un hotel en recepción. El sistema con el que Expedia opera es que todas las reservas hechas a través de ellos, se deben cobrar un día antes a una tarjeta de crédito genérica, o sea, que ni siquiera les han cobrado por mi estancia y ellos a mí ya me la cobraron. Quedé sumamente indignada, más por el trato y las mentiras que por el hecho de que vilmente me robaron mi dinero. Sí, tuve la culpa por un momento de distracción, pero esas compañías deberían ser más humanas y flexibles. Deberían tomar en consideración que no fueron ni 15 minutos entre la reserva y mi llamada, que sólo fue un día de diferencia, incluso la tarifa estaba más económica el día que necesitaba y estaba dispuesta a dejarla así. Dejé así todo hasta hoy que recordé que en tanto argüende, no había cancelado. 

Hoy llamé para reconfirmar la cancelación, resignada a perder mi dinero y para asegurarme de que no me fueran a salir con "no show" o alguna de las tarifas estúpidas que los hoteles encuentran para cobrar a los clientes y me contestó un personaje bastante agradable llamado Eshwaran. Se tomó el tiempo para llamar al hotel, pedir una cancelación y ese héroe sin capa consiguió cancelar y reembolsarme mi dinerito. Me hizo reír bastante, me trató con mucha dignidad, leyó todas las notas en mi expediente y le voy a estar sumamente agradecida siempre. No sé dónde se encuentre, pero le mando las mejores de las vibras y del karma porque se lo merece. Me restableció la fe en la humanidad y en Expedia. ¡ Qué suerte, de verdad, que me acordé de llamar para cancelar!

En fin, espero que les sirva mi experiencia para que sean cuidadosos al hacer sus reservaciones. Mis tips para evitar estas cosas es fijarse, obviamente y no quitar el dedo del renglón si consideras que es una injusticia. También reservar directamente con el hotel pues hay flexibilidad.

Por Fabiola Cuevas

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Comida, Cultura y Tradición: Un fascinante recorrido por Italia


Mi mamá y yo habíamos planeado por alrededor de medio año ir de vacaciones a Europa para celebrar mi cumpleaños. Finalmente decidimos que Italia era una opción que a las dos nos agradaba y decidimos comprar los boletos de avión y contratar un tour. En ese momento, apenas tenía una vaga idea de lo que podría haber ahí: pizza, pasta, acentos raros y edificios viejos; no me equivoqué, no del todo. Había todo eso y MUCHO más. 
 
Fontana di Trevi - ¡Ven a lanzar tus tres monedas!


En Florencia y Roma, la pasta y las pizzas venían acompañadas de ensaladas y guarniciones ricas en colores vivos, texturas contrastantes y sabores exóticos, acompañadas de intensos debates sobre la verdadera procedencia de estas recetas tan populares. Los acentos raros se convertían en fuente inagotable de risas al tratar de entenderse con el otro para finalmente lograrlo o cambiar de tema. Al parecer es más fácil para un italiano o portugués entender el español de un mexicano que al revés; eso lo descubrí con mis compañeros de tour. Además, resulta que “Ciao!” es igual un saludo que una despedida. 

Había varias salidas al día que nos llevaban a distintos lugares para turistear un rato por las calles y ver los edificios, comprar un poco en las tiendas y comer algo juntos en algún restaurante local antes de seguir nuestro camino. 

Una vez me tocó comer con personas de varios países hispanohablantes (chilenos, argentinos y mexicanos principalmente) y una señora que hablaba portugués. Tratábamos de seguirle la plática y entre todos nos ayudábamos para comprender lo que decía, la plática fluyó bien de alguna manera entre anécdotas y modas hasta la hora del plato fuerte, ahí fue cuando la señora decidió que podíamos entender lo que decía lo suficiente como para empezar a hablar de temas más serios y así que intentó discutir la Teoría de la Evolución de Darwin. Al principio parecía que estábamos jugando caras y gestos, y la señora, al no poder explicar lo que nos quería decir, empezó a repetir algo que sonaba como “origin du macaco” mientras hacía poses de chango. Al fin comprendí de qué iba todo el asunto y cuando lo expliqué en la mesa, todos echaron unas carcajadas tan fuertes que los demás comensales se nos quedaron viendo. Le explicamos a la señora que ése no iba a poder ser el tema de conversación por el momento y, sin más que unas sonrisas, se cambió a la mesa de su grupo de Brasil.

Ahora, volviendo al tema de los paseos y las primeras impresiones, en general los edificios viejos son tan magníficos y elaborados que uno podría observar por un largo rato las paredes con relieves de siluetas y caras, frescos con diversos colores, unos intensos y otros más sutiles. También hay imágenes hechas con incrustaciones de piedras de colores y azulejos creando patrones complicados que deleitan los ojos del espectador.

No puedes ir a Roma y no visitar el Coliseo y La Capilla Sixtina en el Vaticano, son algo impresionante; en la segunda, me tocó ver a más de un adulto llorando de emoción al ver las escenas del Génesis pintadas en la bóveda y los frescos de La Vida de Moisés y La Vida de Cristo trazadas en las paredes con todo detalle y cuidado por Miguel Ángel y compañía.

Advertencia: Si vas a visitar alguna iglesia o capilla, asegúrate de no llevar faldas o shorts cortos, ¡todo abajo de la rodilla! Las playeras no pueden ser de tirantes ¡ni de los que son gruesos! Y las mujeres no deben ni pensar en llevar escote. El mejor outfit es un par de jeans, zapatos cómodos y una playera de manga corta, a menos que estés dispuesto a que no te dejen ni siquiera asomarte.

En Florencia, las calles tienen esculturas y fuentes al por mayor, casi en cada esquina. La vista se regocija ante tanta riqueza estética. Fui a la Galleria dell’Accademia y ahí pude ver al David de Miguel Ángel, fue una experiencia tan espléndida que no tengo las palabras para describirla; y al parecer eso les sucede a menudo a los visitantes, ya que hay policías vigilando que nadie se quede mucho tiempo viéndolo. Puedes darle la vuelta por una fila hecha especialmente para eso, pero caminando rapidito porque hay cada vez más personas formándose atrás de ti. Las fotos del David están PROHIBIDAS aunque hayas pagado extra por tomar fotos dentro de la Galleria.


Ahora que, especialmente rumbo a Venecia o Nápoles, hay paisajes naturales preciosos, con un sol cálido, árboles y pastos con distintos tonos de verde y cuerpos de agua azules que se pueden apreciar todo el camino.

De Nápoles salen barcos hacia Capri, una isla en el mar Tirreno que destaca por su belleza; su arquitectura urbana es más modesta que la de otras ciudades y da un ambiente de familiaridad y confort que se respira, pero no hay que dejarse llevar por las apariencias, la isla está llena de tiendas lujosas y restaurantes caros, aunque no todos son así. Hay muchísimas curiosidades disponibles, ropa, sandalias, perfumes, collares, pulseras, aretes y un sinfín de cosas más. Yo terminé comprando un perfume delicioso de flores y unas playeras muy bonitas.

Hay paseos en bote que rodean la isla para que se pueda apreciar toda su gloria desde no tan lejos, ahí cuentan historias de las grandes formaciones rocosas que sobresalen del agua y lo que se alcanza a ver de la isla, algo así como un turibús acuático, con el bonus de tocar el agua o sentir la brisa del mar Tirreno.

Ir a Italia es una experiencia inolvidable, la comida, el arte, la gente, los gelatos (y hasta la parada casi obligatoria en la Fontana di Trevi para pedirle un deseo a cambio de una moneda) son momentos que se quedarán en la memoria del viajero haciéndole desear regresar lo más pronto posible. Ciao!


Por: Paulina Brown

domingo, 30 de julio de 2017

¿Cuál es la mejor forma de viajar? El debate entre el tour y el viajero de aventura.

¿Es un viaje de relajación y quieres conocer la historia del lugar?

Cada viaje es distinto aun si vas al mismo lugar; la experiencia que tengas depende de muchos factores: la estación del año, las personas con las que fuiste, qué tipo de viaje fue, si fue un tour o no, etc. Esta última parte es causa de controversia entre los viajeros. ¿Qué es mejor, un tour prediseñado donde un guía te va contando los pormenores de cada sitio visitado o descubrir por ti mismo la cuidad y diseñar tu propio viaje? La verdad es que no hay una respuesta definitiva. Cada viajero decide qué experiencia quiere tener y cuáles son las mejores condiciones para su viaje.

Si viajas solo, puedes decidir tu propio ritmo y programar el viaje de acuerdo a tus intereses. A veces sucede que cuando viajas con un grupo, los horarios acordados no permiten disfrutar en su totalidad los sitios visitados. Uno quisiera más tiempo para contemplar el paisaje o tomar una fotografía, o varias, quizá, pero el tiempo corre y el guía querrá asegurarse de asistir a todos los sitios que marca el programa.

Otro factor negativo del tour es que tienes muy poca oportunidad de observar cómo se comporta la sociedad del país en el que te encuentras. La mayoría de los tours te llevan siempre en autobús de un lugar a otro y convives con otros viajeros que saben lo mismo que tú, o menos, sobre la región en la que se encuentran. Casi no tomas el transporte público, no convives con los locales, eres simplemente un extranjero que vino por una fotografía y aprender un poco de historia. Además, lo más probable es que visites solamente los sitios más emblemáticos, de los que todo mundo habla y te pierdas así la oportunidad de asistir a algún evento de tu interés o que no disfrutes de ese museo especial al que tanto querías ir.


Utilizar el transporte público te da una visión más general sobre el lugar.


No todo es tan malo, también viajar por tu propia cuenta tiene su lado negativo. Cuando uno viaja solo, debes de investigar y hacer un itinerario para aprovechar tu tiempo al máximo. Si bien es cierto que el itinerario se vuelve mucho más flexible y que puede incluso cambiar conforme a las situaciones, como por ejemplo, conocer a alguien y emprender juntos hacia otro lugar, recomendaciones de a dónde ir, dónde quedarte, etc., también puede pasar que desperdicies tiempo porque estás perdido o que por no saber, ni siquiera visites algún punto importante.

Yo he hecho los dos tipos de viajes, de nuevo, no podría decir cuál es mejor, pero trataré de recopilar lo más importante a tomar en cuenta. La primera vez que fui a París, también fue mi primer viaje internacional y además nunca había ido tan lejos. Sabía que en París estaba la Torre Eiffel y el Arco del Triunfo, visité muchísimos lugares y también conocí personas muy importantes que, de no haberlas conocido, hubiera resultado un viaje completamente diferente. Tengo muchas experiencias que contarles, pero ese ya será otro artículo. El caso es que a mí regreso a México, algunas personas me preguntaron si me había gustado el Centro Pompidou. Este centro alberga al Museo Nacional de Arte Moderno con obras de Picasso y Miró entre otros. Un centro del cual, tengo que confesar, yo ni idea tenía. Me conformé con haber visitado el Louvre y no se diga más. Quizá si hubiera investigado antes un poco no me habría quedado sin ver esta atracción.


Por otro parte, en Moscú me tocó estar en un tour. Era maravilloso tener a un camión esperando por ti para llevarte de vuelta al hotel, sobre todo después de largas caminatas. Además, una de las salidas programadas nos llevó a conocer el Palacio de Catalina, residencia de verano, que obviamente no hubiera sido imposible conocer por cuenta propia, pero sí hubiera representado mucho más tiempo y cansancio, y de seguro perderse un buen rato para encontrarlo, complicaciones de idioma y demás.

Lo más recomendable es primero saber qué es lo que quieres y entonces decidir tu mejor opción. Cuando visité Chiapas, también fui por mi cuenta, pero a veces estando ya en la ciudad de tu elección, puedes acercarte a una agencia de viajes y contratar un tour de un día. Fue una muy buena opción porque éstos ya incluyen el transporte, la explicación y a veces hasta la comida y no quedas sujeto a ellos durante toda tu estancia.




¿Cuál ha sido tu experiencia? Cuéntanos tu opinión sobre este debate entre viajero solo o viajero de tour.
Por Dante Rojas
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sábado, 22 de julio de 2017

En algún lugar del mundo…¡es invierno!

Normalmente nos imaginamos Australia como un lugar cálido, ideal para los amantes de la playa y del surf. Australia posee la barrera de Coral más grande del mundo y sus playas siempre están en el top 10 de las más hermosas a nivel mundial por lo que no es difícil asociar este país con el calor, con los cuerpos estilizados en trajes de baño y fiesta permanente. El clima en el norte de Australia y parte del lado oeste es así, de hecho en Darwin la temperatura varía muy poco en todo el transcurso del año (33oC y tormentas eléctricas). Sin embargo,  en la parte sur es otra historia. Las estaciones del año son muy marcadas. En esta  parte sur, el clima es extremo. En verano, alcanzamos los 45 grados cuando el  viento del norte hace de las suyas contrastando  con el invierno que es largo y gris. El frío dura 6 meses al año.  Tengo ya 8 años residiendo en Australia y nunca se me había ocurrido que el invierno tiene su encanto, no me gusta el frío. Altera mi sentido del humor y mis estados de ánimo.
Airlie Beach,  Queensland, Australia

Antes de mudarme a Australia, viví un tiempo en Playa del Carmen, México. Es facilísimo acostumbrarse al estilo de vida relajado de la costa maya. Siempre hace calor, la fiesta es cosa del día a día, los paisajes hacen que simplemente vivir valga la pena. Duró muy poco mi idilio  con las costas caribeñas pues un tiempo después emprendí una aventura aún mayor: Me mudé a Melbourne, Australia, no sabía si tendría boleto de regreso , si mi  vida nueva en un país tan diferente y lejano iba a mejorar o a empeorar. No es fácil dejar atrás todo lo que eres y comenzar de cero. A mis retos personales se sumó este factor importantísimo: el clima. Es curioso que mientras redacto estas líneas, estoy arropada de los pies a la cabeza, enfrente de la calefacción y tomando un taza de té. Para mí el invierno es la época de estar encerrada viendo películas, extrañando la hermosa Riviera Maya y salir con 4 capas de ropa encima. Definitivamente el frío  y yo no  somos amigos…hasta que antier puse esta idea en duda.

Nieve en Australia

El reporte meteorológico es tan especial en estas latitudes y tan esperado que no es necesario poner a una niña guapísima en ropa ajustada y escotes prominentes a anunciar lo que ya sabemos. Aquí se pueden dar el lujo de poner a un hombre mayor en corbata y sin gracia, pues todos esperamos  saber el estado del tiempo para planear nuestras actividades. Yo sabía que cerca de Melbourne nevaba, pero nunca se me ha antojado ir a la nieve, es más,  nunca había visto nieve, únicamente la nieve fangosa en los pies de los alpes franceses, por ahí del mes de mayo.

Encuentra las diferencias

A tres horas de Melbourne se localiza Mt Baw Baw, que es la montaña nevada más cercana. Para llegar hay que dirigirse hacia las praderas del Yarra (Yarra Ranges) y pasar por varios pueblos bellos y muy típicos, viñedos, pastizales infinitos, ganado…así es la provincia australiana,  increíblemente verde en estas épocas. Una hora antes de llegar comienza la subida. Les recomiendo alquilar la cadena para las llantas del auto antes de Icy Creek, un pueblito a una hora de Mt Baw Baw, o un poquito después pues es motivo de multa no traerla en época de nieve. El alquiler cuesta 30 dólares y al llegar a la entrada te preguntarán si la traes.



Camino a Mt Baw Baw


En la última hora de viaje, el camino  se vuelve sinuoso,  al llegar,  una de mis hijas vomitó…lleven un cambio de ropa si sólo van por un día, pero no se los recomiendo.  Recomiendo quedarse al menos una noche ahí mismo,en Mt Baw Baw, o en algún lugar cercano como Noojee, Neerim o Warburton. El alojamiento en cualquier resort de esquí es muy caro en época de invierno, lo mejor es hospedarse en algún lugar cerca por una fracción del costo.

De pronto, a unos 10 minutos antes de llegar a las puertas, comienzas a ver nieve, al menos en esta semana que fui, que para ser honestos no es la mejor. No hay mucha nieve aún, pues apenas inicia la temporada. La mejor época para ir es en agosto.



Paisaje alpino australiano, Mt Baw Baw

Mi primer viaje a la nieve

Como en este hogar no somos fanáticos del  frío, obviamente no tenemos equipo para ir a la nieve, pero  lo puedes alquilar ahí mismo. Por 188 dólares obtuvimos todo el equipo para cuatro personas (chamarra, pantalón y botas)  y un par de trineos para jugar. Los guantes y gorros hay que comprarlos. Los guantes tejidos se mojan rápidamente, hay que llevar guantes especiales para nieve. 

La diferencia entre la ropa normal y la ropa de nieve es que la segunda es térmica e impermeable. Los jeans se mojan rápidamente  ¡recuerda que es a fin de cuentas, es agua!




En esta tienda puedes alquilar todo lo necesario, desde ropa y zapatos hasta esquíes

Cuando llegamos, no me había dado cuenta que había mucho hielo sobre las rocas e intenté bajar una rampa   pisándolas… jamás me imaginé que mis sketchers que tanto amo se volverían unos patines, se deslizaban terriblemente en el  hielo y me sentía como Bambi tratando de mantener el  equilibrio. Con las botas de hielo fue otra historia, seguía medio resbaloso pero no tanto…

En Mt Baw Baw puedes esquiar, jugar con toboganes, con nieve, rentar un skidoo (motocicleta de nieve) hacer tours de caminata en nieve, tours con trineos jalados por perros, puedes disfrutar alimentos deliciosos, hay servicio de emergencia por si te caes o lesionas, en fin, es todo un resort invernal al sur de los Alpes Australianos. Es el más cercano a Melbourne y el más economico.

Pasamos la mayor parte del día jugando con los toboganes y con la nieve, me divertí viendo a la gente resbalarse, chocar, caerse, reírse...de eso se tratan las vacaciones. Lo disfruté bastante y mi familia también. 



Pero...sinceramente, no fue lo que yo esperaba, tenía expectativas muy altas en cuanto a los paisajes nevados.  No es culpa de Mt Baw Baw sino de la imagen que nos creamos antes de viajar. Estoy segura que a todos nos ha pasado. En fin, esto apenas comienza, seguiré buscando el paisaje nevado ideal, ya sea en Australia, Nueva Zelanda, Europa, Canadá...¡Acepto recomendaciones y fotos!