miércoles, 13 de septiembre de 2017

Comida, Cultura y Tradición: Un fascinante recorrido por Italia


Mi mamá y yo habíamos planeado por alrededor de medio año ir de vacaciones a Europa para celebrar mi cumpleaños. Finalmente decidimos que Italia era una opción que a las dos nos agradaba y decidimos comprar los boletos de avión y contratar un tour. En ese momento, apenas tenía una vaga idea de lo que podría haber ahí: pizza, pasta, acentos raros y edificios viejos; no me equivoqué, no del todo. Había todo eso y MUCHO más. 
 
Fontana di Trevi - ¡Ven a lanzar tus tres monedas!


En Florencia y Roma, la pasta y las pizzas venían acompañadas de ensaladas y guarniciones ricas en colores vivos, texturas contrastantes y sabores exóticos, acompañadas de intensos debates sobre la verdadera procedencia de estas recetas tan populares. Los acentos raros se convertían en fuente inagotable de risas al tratar de entenderse con el otro para finalmente lograrlo o cambiar de tema. Al parecer es más fácil para un italiano o portugués entender el español de un mexicano que al revés; eso lo descubrí con mis compañeros de tour. Además, resulta que “Ciao!” es igual un saludo que una despedida. 

Había varias salidas al día que nos llevaban a distintos lugares para turistear un rato por las calles y ver los edificios, comprar un poco en las tiendas y comer algo juntos en algún restaurante local antes de seguir nuestro camino. 

Una vez me tocó comer con personas de varios países hispanohablantes (chilenos, argentinos y mexicanos principalmente) y una señora que hablaba portugués. Tratábamos de seguirle la plática y entre todos nos ayudábamos para comprender lo que decía, la plática fluyó bien de alguna manera entre anécdotas y modas hasta la hora del plato fuerte, ahí fue cuando la señora decidió que podíamos entender lo que decía lo suficiente como para empezar a hablar de temas más serios y así que intentó discutir la Teoría de la Evolución de Darwin. Al principio parecía que estábamos jugando caras y gestos, y la señora, al no poder explicar lo que nos quería decir, empezó a repetir algo que sonaba como “origin du macaco” mientras hacía poses de chango. Al fin comprendí de qué iba todo el asunto y cuando lo expliqué en la mesa, todos echaron unas carcajadas tan fuertes que los demás comensales se nos quedaron viendo. Le explicamos a la señora que ése no iba a poder ser el tema de conversación por el momento y, sin más que unas sonrisas, se cambió a la mesa de su grupo de Brasil.

Ahora, volviendo al tema de los paseos y las primeras impresiones, en general los edificios viejos son tan magníficos y elaborados que uno podría observar por un largo rato las paredes con relieves de siluetas y caras, frescos con diversos colores, unos intensos y otros más sutiles. También hay imágenes hechas con incrustaciones de piedras de colores y azulejos creando patrones complicados que deleitan los ojos del espectador.

No puedes ir a Roma y no visitar el Coliseo y La Capilla Sixtina en el Vaticano, son algo impresionante; en la segunda, me tocó ver a más de un adulto llorando de emoción al ver las escenas del Génesis pintadas en la bóveda y los frescos de La Vida de Moisés y La Vida de Cristo trazadas en las paredes con todo detalle y cuidado por Miguel Ángel y compañía.

Advertencia: Si vas a visitar alguna iglesia o capilla, asegúrate de no llevar faldas o shorts cortos, ¡todo abajo de la rodilla! Las playeras no pueden ser de tirantes ¡ni de los que son gruesos! Y las mujeres no deben ni pensar en llevar escote. El mejor outfit es un par de jeans, zapatos cómodos y una playera de manga corta, a menos que estés dispuesto a que no te dejen ni siquiera asomarte.

En Florencia, las calles tienen esculturas y fuentes al por mayor, casi en cada esquina. La vista se regocija ante tanta riqueza estética. Fui a la Galleria dell’Accademia y ahí pude ver al David de Miguel Ángel, fue una experiencia tan espléndida que no tengo las palabras para describirla; y al parecer eso les sucede a menudo a los visitantes, ya que hay policías vigilando que nadie se quede mucho tiempo viéndolo. Puedes darle la vuelta por una fila hecha especialmente para eso, pero caminando rapidito porque hay cada vez más personas formándose atrás de ti. Las fotos del David están PROHIBIDAS aunque hayas pagado extra por tomar fotos dentro de la Galleria.


Ahora que, especialmente rumbo a Venecia o Nápoles, hay paisajes naturales preciosos, con un sol cálido, árboles y pastos con distintos tonos de verde y cuerpos de agua azules que se pueden apreciar todo el camino.

De Nápoles salen barcos hacia Capri, una isla en el mar Tirreno que destaca por su belleza; su arquitectura urbana es más modesta que la de otras ciudades y da un ambiente de familiaridad y confort que se respira, pero no hay que dejarse llevar por las apariencias, la isla está llena de tiendas lujosas y restaurantes caros, aunque no todos son así. Hay muchísimas curiosidades disponibles, ropa, sandalias, perfumes, collares, pulseras, aretes y un sinfín de cosas más. Yo terminé comprando un perfume delicioso de flores y unas playeras muy bonitas.

Hay paseos en bote que rodean la isla para que se pueda apreciar toda su gloria desde no tan lejos, ahí cuentan historias de las grandes formaciones rocosas que sobresalen del agua y lo que se alcanza a ver de la isla, algo así como un turibús acuático, con el bonus de tocar el agua o sentir la brisa del mar Tirreno.

Ir a Italia es una experiencia inolvidable, la comida, el arte, la gente, los gelatos (y hasta la parada casi obligatoria en la Fontana di Trevi para pedirle un deseo a cambio de una moneda) son momentos que se quedarán en la memoria del viajero haciéndole desear regresar lo más pronto posible. Ciao!


Por: Paulina Brown

domingo, 30 de julio de 2017

¿Cuál es la mejor forma de viajar? El debate entre el tour y el viajero de aventura.

¿Es un viaje de relajación y quieres conocer la historia del lugar?

Cada viaje es distinto aun si vas al mismo lugar; la experiencia que tengas depende de muchos factores: la estación del año, las personas con las que fuiste, qué tipo de viaje fue, si fue un tour o no, etc. Esta última parte es causa de controversia entre los viajeros. ¿Qué es mejor, un tour prediseñado donde un guía te va contando los pormenores de cada sitio visitado o descubrir por ti mismo la cuidad y diseñar tu propio viaje? La verdad es que no hay una respuesta definitiva. Cada viajero decide qué experiencia quiere tener y cuáles son las mejores condiciones para su viaje.

Si viajas solo, puedes decidir tu propio ritmo y programar el viaje de acuerdo a tus intereses. A veces sucede que cuando viajas con un grupo, los horarios acordados no permiten disfrutar en su totalidad los sitios visitados. Uno quisiera más tiempo para contemplar el paisaje o tomar una fotografía, o varias, quizá, pero el tiempo corre y el guía querrá asegurarse de asistir a todos los sitios que marca el programa.

Otro factor negativo del tour es que tienes muy poca oportunidad de observar cómo se comporta la sociedad del país en el que te encuentras. La mayoría de los tours te llevan siempre en autobús de un lugar a otro y convives con otros viajeros que saben lo mismo que tú, o menos, sobre la región en la que se encuentran. Casi no tomas el transporte público, no convives con los locales, eres simplemente un extranjero que vino por una fotografía y aprender un poco de historia. Además, lo más probable es que visites solamente los sitios más emblemáticos, de los que todo mundo habla y te pierdas así la oportunidad de asistir a algún evento de tu interés o que no disfrutes de ese museo especial al que tanto querías ir.


Utilizar el transporte público te da una visión más general sobre el lugar.


No todo es tan malo, también viajar por tu propia cuenta tiene su lado negativo. Cuando uno viaja solo, debes de investigar y hacer un itinerario para aprovechar tu tiempo al máximo. Si bien es cierto que el itinerario se vuelve mucho más flexible y que puede incluso cambiar conforme a las situaciones, como por ejemplo, conocer a alguien y emprender juntos hacia otro lugar, recomendaciones de a dónde ir, dónde quedarte, etc., también puede pasar que desperdicies tiempo porque estás perdido o que por no saber, ni siquiera visites algún punto importante.

Yo he hecho los dos tipos de viajes, de nuevo, no podría decir cuál es mejor, pero trataré de recopilar lo más importante a tomar en cuenta. La primera vez que fui a París, también fue mi primer viaje internacional y además nunca había ido tan lejos. Sabía que en París estaba la Torre Eiffel y el Arco del Triunfo, visité muchísimos lugares y también conocí personas muy importantes que, de no haberlas conocido, hubiera resultado un viaje completamente diferente. Tengo muchas experiencias que contarles, pero ese ya será otro artículo. El caso es que a mí regreso a México, algunas personas me preguntaron si me había gustado el Centro Pompidou. Este centro alberga al Museo Nacional de Arte Moderno con obras de Picasso y Miró entre otros. Un centro del cual, tengo que confesar, yo ni idea tenía. Me conformé con haber visitado el Louvre y no se diga más. Quizá si hubiera investigado antes un poco no me habría quedado sin ver esta atracción.


Por otro parte, en Moscú me tocó estar en un tour. Era maravilloso tener a un camión esperando por ti para llevarte de vuelta al hotel, sobre todo después de largas caminatas. Además, una de las salidas programadas nos llevó a conocer el Palacio de Catalina, residencia de verano, que obviamente no hubiera sido imposible conocer por cuenta propia, pero sí hubiera representado mucho más tiempo y cansancio, y de seguro perderse un buen rato para encontrarlo, complicaciones de idioma y demás.

Lo más recomendable es primero saber qué es lo que quieres y entonces decidir tu mejor opción. Cuando visité Chiapas, también fui por mi cuenta, pero a veces estando ya en la ciudad de tu elección, puedes acercarte a una agencia de viajes y contratar un tour de un día. Fue una muy buena opción porque éstos ya incluyen el transporte, la explicación y a veces hasta la comida y no quedas sujeto a ellos durante toda tu estancia.




¿Cuál ha sido tu experiencia? Cuéntanos tu opinión sobre este debate entre viajero solo o viajero de tour.
Por Dante Rojas
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sábado, 22 de julio de 2017

En algún lugar del mundo…¡es invierno!

Normalmente nos imaginamos Australia como un lugar cálido, ideal para los amantes de la playa y del surf. Australia posee la barrera de Coral más grande del mundo y sus playas siempre están en el top 10 de las más hermosas a nivel mundial por lo que no es difícil asociar este país con el calor, con los cuerpos estilizados en trajes de baño y fiesta permanente. El clima en el norte de Australia y parte del lado oeste es así, de hecho en Darwin la temperatura varía muy poco en todo el transcurso del año (33oC y tormentas eléctricas). Sin embargo,  en la parte sur es otra historia. Las estaciones del año son muy marcadas. En esta  parte sur, el clima es extremo. En verano, alcanzamos los 45 grados cuando el  viento del norte hace de las suyas contrastando  con el invierno que es largo y gris. El frío dura 6 meses al año.  Tengo ya 8 años residiendo en Australia y nunca se me había ocurrido que el invierno tiene su encanto, no me gusta el frío. Altera mi sentido del humor y mis estados de ánimo.
Airlie Beach,  Queensland, Australia

Antes de mudarme a Australia, viví un tiempo en Playa del Carmen, México. Es facilísimo acostumbrarse al estilo de vida relajado de la costa maya. Siempre hace calor, la fiesta es cosa del día a día, los paisajes hacen que simplemente vivir valga la pena. Duró muy poco mi idilio  con las costas caribeñas pues un tiempo después emprendí una aventura aún mayor: Me mudé a Melbourne, Australia, no sabía si tendría boleto de regreso , si mi  vida nueva en un país tan diferente y lejano iba a mejorar o a empeorar. No es fácil dejar atrás todo lo que eres y comenzar de cero. A mis retos personales se sumó este factor importantísimo: el clima. Es curioso que mientras redacto estas líneas, estoy arropada de los pies a la cabeza, enfrente de la calefacción y tomando un taza de té. Para mí el invierno es la época de estar encerrada viendo películas, extrañando la hermosa Riviera Maya y salir con 4 capas de ropa encima. Definitivamente el frío  y yo no  somos amigos…hasta que antier puse esta idea en duda.

Nieve en Australia

El reporte meteorológico es tan especial en estas latitudes y tan esperado que no es necesario poner a una niña guapísima en ropa ajustada y escotes prominentes a anunciar lo que ya sabemos. Aquí se pueden dar el lujo de poner a un hombre mayor en corbata y sin gracia, pues todos esperamos  saber el estado del tiempo para planear nuestras actividades. Yo sabía que cerca de Melbourne nevaba, pero nunca se me ha antojado ir a la nieve, es más,  nunca había visto nieve, únicamente la nieve fangosa en los pies de los alpes franceses, por ahí del mes de mayo.

Encuentra las diferencias

A tres horas de Melbourne se localiza Mt Baw Baw, que es la montaña nevada más cercana. Para llegar hay que dirigirse hacia las praderas del Yarra (Yarra Ranges) y pasar por varios pueblos bellos y muy típicos, viñedos, pastizales infinitos, ganado…así es la provincia australiana,  increíblemente verde en estas épocas. Una hora antes de llegar comienza la subida. Les recomiendo alquilar la cadena para las llantas del auto antes de Icy Creek, un pueblito a una hora de Mt Baw Baw, o un poquito después pues es motivo de multa no traerla en época de nieve. El alquiler cuesta 30 dólares y al llegar a la entrada te preguntarán si la traes.



Camino a Mt Baw Baw


En la última hora de viaje, el camino  se vuelve sinuoso,  al llegar,  una de mis hijas vomitó…lleven un cambio de ropa si sólo van por un día, pero no se los recomiendo.  Recomiendo quedarse al menos una noche ahí mismo,en Mt Baw Baw, o en algún lugar cercano como Noojee, Neerim o Warburton. El alojamiento en cualquier resort de esquí es muy caro en época de invierno, lo mejor es hospedarse en algún lugar cerca por una fracción del costo.

De pronto, a unos 10 minutos antes de llegar a las puertas, comienzas a ver nieve, al menos en esta semana que fui, que para ser honestos no es la mejor. No hay mucha nieve aún, pues apenas inicia la temporada. La mejor época para ir es en agosto.



Paisaje alpino australiano, Mt Baw Baw

Mi primer viaje a la nieve

Como en este hogar no somos fanáticos del  frío, obviamente no tenemos equipo para ir a la nieve, pero  lo puedes alquilar ahí mismo. Por 188 dólares obtuvimos todo el equipo para cuatro personas (chamarra, pantalón y botas)  y un par de trineos para jugar. Los guantes y gorros hay que comprarlos. Los guantes tejidos se mojan rápidamente, hay que llevar guantes especiales para nieve. 

La diferencia entre la ropa normal y la ropa de nieve es que la segunda es térmica e impermeable. Los jeans se mojan rápidamente  ¡recuerda que es a fin de cuentas, es agua!




En esta tienda puedes alquilar todo lo necesario, desde ropa y zapatos hasta esquíes

Cuando llegamos, no me había dado cuenta que había mucho hielo sobre las rocas e intenté bajar una rampa   pisándolas… jamás me imaginé que mis sketchers que tanto amo se volverían unos patines, se deslizaban terriblemente en el  hielo y me sentía como Bambi tratando de mantener el  equilibrio. Con las botas de hielo fue otra historia, seguía medio resbaloso pero no tanto…

En Mt Baw Baw puedes esquiar, jugar con toboganes, con nieve, rentar un skidoo (motocicleta de nieve) hacer tours de caminata en nieve, tours con trineos jalados por perros, puedes disfrutar alimentos deliciosos, hay servicio de emergencia por si te caes o lesionas, en fin, es todo un resort invernal al sur de los Alpes Australianos. Es el más cercano a Melbourne y el más economico.

Pasamos la mayor parte del día jugando con los toboganes y con la nieve, me divertí viendo a la gente resbalarse, chocar, caerse, reírse...de eso se tratan las vacaciones. Lo disfruté bastante y mi familia también. 



Pero...sinceramente, no fue lo que yo esperaba, tenía expectativas muy altas en cuanto a los paisajes nevados.  No es culpa de Mt Baw Baw sino de la imagen que nos creamos antes de viajar. Estoy segura que a todos nos ha pasado. En fin, esto apenas comienza, seguiré buscando el paisaje nevado ideal, ya sea en Australia, Nueva Zelanda, Europa, Canadá...¡Acepto recomendaciones y fotos! 

viernes, 14 de julio de 2017

Una ventana a la riqueza natural y cultural de México.



Chiapas es parte de la riqueza natural y cultural de México. Muchas veces concebimos un país como un todo, cuando en realidad está conformado por varias partes. Esta aseveración se puede observar fácilmente al viajar por México. La geografía de Chiapas está compuesta por montañas, valles y llanuras. Por lo tanto, Chiapas es hogar de miles de especies animales y vegetales.


Uno de los íconos de Chiapas y la primera parada obligatoria es el Cañón del Sumidero. Lo primero que debes de hacer es dirigirte a Chiapa de Corso, desde donde parten las lanchas que te llevarán a conocer uno de los espectáculos naturales que ofrece esta región. Antes de iniciar mi aventura, decidí desayunar en uno de los restaurantes que hay ahí cerca. La comida es exquisita y hay una gran variedad de frutas.

Por cierto, les recomiendo enormemente llevar una gorra o sombrero para cubrirse del sol. El paseo dura aproximadamente una hora y las lanchas no cuentan con parasol. Claro que durante el camino ni cuenta te darás de si te estás quemando o no porque quedarás maravillado con los paisajes. Si tienes suerte podrás ver a los cocodrilos tomando el sol, monos jugando en los árboles y varias aves en el borde del desfiladero.

Curiosamente llega un punto, antes de volver, en el que te encuentras con otros botes que fueron adecuados para poder vender botanas y bebidas. En México para bien o para mal, siempre habrá quien te venda comida, así sea a la mitad de un cañón. Durante el recorrido también verás cuevas y pinturas rupestres. ¡Todo un espectáculo!




Ya hablamos de la naturaleza, ahora hablemos de la riqueza cultural. Mi segunda parada fue San Cristóbal de las Casas.  Esta ciudad se encuentra a una altitud de más dos mil metros sobre el nivel del mar por lo que tan sólo el recorrido para llegar ofrece una vista impresionante. Tomé una camioneta tipo van, en la que caben alrededor de 8 personas. La carretera te muestra todo el valle, y si el clima lo permite, el rango de visión es muy amplio. ¡Te sentirás entre las nubes! Y si le tienes miedo a las alturas, también llegará un punto en el que te preguntarás si llegarás con vida hasta allá arriba; en parte porque en general en Chiapas se maneja muy rápido.

San Cristobal de las Casas es una ciudad donde conviven armoniosamente el México indígena y el México moderno. Sus calles de la época de la conquista, los edificios de estilo colonial, la población indígena, los turistas de todas partes del mundo y los paisajes naturales se combinan para formar una atmósfera única. Lo primero que llama la atención, es escuchar a la población local, vestida con trajes típicos, hablando la lengua tzotzil. Se escucha en cualquier esquina, en los mercados, vaya, tan utilizada es que hay quien va hablando por celular en tzotzil.




Si eres mexicano o proveniente de otro país donde también hay un gran número de lenguas nativas, quizá no te sea algo raro. Al final de cuentas estamos conscientes de que estos idiomas existen. Pero Chiapas es diferente, en Chiapas la gente es libre de hablar lo que ellos quieran. No es una lengua estigmatizada. Nadie habla en voz baja, nadie se oculta al hablar. El español se utiliza como lengua franca pero definitivamente no es parte de la localidad. Vaya que hasta las bocinas que anuncian algún producto, reproducen el audio en tzotzil.

¡Los paisjes naturales que ofrece Chiapas son maravillosos!
Ahora que, si lo tuyo es la aventura y quieres ver todavía con más profundidad la sociedad indígena de México, tienes que visitar San Juan Chamula. Lo que más turismo atrae a este pueblo es el templo. Se trata de una construcción de estilo colonial, similar a muchísimos templos católicos de cualquier región de México, pero su interior es completamente diferente. Para entrar necesitas pedir permiso en la alcaldía, pagar tu cuota y eso sí, POR NADA DEL MUNDO sacar tu cámara fotográfica. Este pueblo a pesar de ser parte de México, está regido por sus usos y costumbres así que, si algo llegara a pasar, la policía no podrá hacer mucho por ti.

Una vez dentro, notarás que el piso está completamente cubierto con hierbas, no hay luces artificiales y toda la iluminación está a cargo de cientos de veladoras que la gente va prendiendo a su santo. ¿Cuántos santos hay y exactamente por qué se les reza? Les voy a deber esa respuesta. Cada tres pasos encontrarás un altar con un santo diferente. Es algo espeluznante al principio, a decir verdad. En primera desde que llegas al pueblo te sabes foráneo y todas tus acciones son seguidas por los ojos de los lugareños. Tú eres la minoría en este pueblo, no hablas la lengua, tu vestimenta es diferente, tu fisionomía, todo en ti. Dentro de la iglesia había una señora arrodillada a la mitad del edificio, tenía cataratas en los ojos, sus cabellos eran grises y además gritaba (o rezaba), algo incomprensible para mis oídos y en un tono de expiación profunda mientras movía algunas hierbas y prendía incienso.

Vale mucho la pena, a pesar de ser algo totalmente nuevo y diferente, te dejará con un gran sabor de boca. De vuelta a Chiapas en general, la gastronomía es deliciosa. No olvides visitar el zoológico (no es el clásico zoológico lleno de jaulas) y también aventurarte hacia la frontera con Guatemala. Ahí hay unos lagos y cataratas que te dejarán con la boca abierta, de las cuales ya hablaremos en otra ocasión.



Por Dante Rojas
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viernes, 7 de julio de 2017

Machu Picchu ¡Una ciudad inca entre las nubes!

Mi sueño era conocer Machu Picchu, tener una foto como todas esas que vemos cuando nuestros amigos visitan ese maravilloso lugar. Esas ganas de estar ahí me llevaron a mi siguiente destino: Sudamérica


Después del recorrido que ya les conté de 4 días para llegar, después de caminar como nunca antes lo había hecho, llegó el tan esperado día. 

Me levanté a las 3:30 a.m. Teníamos que empezar a caminar hacia la puerta del puente, el primer acceso a la zona arqueológica, para entrar a las 4 a.m. La noche anterior tuvimos que comprar algo para desayunar porque a esa hora nadie nos daría nada. Después de un plátano, yogurt y galletas, comenzamos la caminata hacia el puente en pequeños grupos. Hicimos como 30 minutos, quizás un poco menos, y tuvimos que esperar formados a que abrieran. Justo a las 5 a.m. abrieron y ahí nos esperaban las famosas escaleras de Machu Picchu.

No tengo idea de cuántos escalones sean, pero es MUY pesado subirlos. La verdad sirvió mucho el entrenamiento de los días anteriores. Tardé en subir exactamente una hora. Recuerdo que mi reloj marcaba las 6:07 a.m. y el guía nos esperaría a las 6:15 en la entrada. El guía fue muy enfático en el uso del baño antes de entrar a Machu Picchu ya que adentro no hay baños. Entonces hice la parada obligatoria que tiene costo de 1 sol, aproximadamente 5 pesos mexicanos (30 centavos de dólar). 

Los tours anteriores a éste que contratamos con la misma agencia, nunca comenzaban a la hora pactada. Esto para mí era muy desesperante porque son minutos de sueño que me robaban. Empezamos casi a las 7 la explicación con todo el grupo. Yo tenía cita para subir a Huaynapicchu, la montaña más famosa, a las 8. Si quieres subir a la montaña más alta que es ésta, tienes que reservar por internet con anticipación. Yo igual lo reservé con la misma agencia que hice el tour. 

Cuando comenzó la explicación, el dios de la lluvia se hizo presente y comenzó a llover muy fuerte. No se veía nada de lo que nos estaban explicando y pues mi mente pensaba en todo menos en seguir la historia de los incas que contaba el guía. Estaba estresada por no llegar a la cita que tenía porque aparte no se veía nada nada, había mucha neblina y cuando me decían que tenía que caminar “para allá” yo sólo veía nubes y pensaba que me iba a perder, muy desesperante en verdad. 


Escaleras hacia las nubes


Me despedí de todo el grupo y continué el recorrido sola ya que después de la explicación con los guías, teníamos tiempo libre en Machu Picchu y cada quién escogía su camino. Llegué a tiempo a la entrada de Huaynapicchu (que tiene diferentes formas de escritura pero es la que más me gusta). Vi la imagen de todo lo que iba a subir y pues me preparé psicológicamente para subir y subir y subir. Tardé una hora exacta en hacerlo. Una hora subiendo escalones es mucho más pesado de lo que se lee, ¡se siente como si fueran 3 horas! 


Ya estando hasta arriba de la montaña más alta, exhausta, lo menos que esperaba era una gran recompensa, un bello paisaje, ¡pero NO! Seguía nublado y esta es la foto que saqué estando hasta arriba. Bonito, ¿no? 

Estuve 15 minutos en una roca, descansando y rogando a los dioses incas que saliera el sol o que por lo menos se quitaran las nubes …sólo una foto, ¡sólo una! Había un policía hasta arriba que te invitaba a comenzar a descender para que no se atiborrara de gente, ya que no es muy amplio. Me comí unas papas fritas para motivarme al descenso. Tampoco podía esperar mucho ya que tenía que estar en Hidroeléctrica a las 2:30 p.m. Me tomó 40 minutos bajar. La bajada es menos pesada, pero por alguna razón me empezaron a doler las rodillas; mi cuerpo no estaba acostumbrado a tanta caminata.


Cuando bajé, seguía nublado, menos, pero la visibilidad era limitada. Lo que pude ver de Machu Picchu fue de camino a la salida porque faltaba la hora de bajada y las 3 horas de camino de regreso que hicimos el día anterior. El tiempo me estresaba bastante así que tomé fotos y ésta es la que tengo de mi visita, con el impermeable que fue la mejor inversión que pude haber hecho en Perú, una toalla empapada y mis zapatos de caminata en la espalda porque me lastimaban, o sea ¡todo mal! pero la cara de felicidad ahí estaba. Donde están las nubes imagínense las montañas, ¿va? 

Saliendo de Machu Picchu, lo que se debe hacer es poner un sello en el pasaporte y ¡se me olvidó! Fui otra vez al baño porque me esperaba una larga caminata aún y empecé a bajar. Como ya me dolían las rodillas me tardé igual una hora en bajar. Insisto en que la bajada requiere menos esfuerzo físico pero igual es cansado y cuando ya duele o molesta algo es bastante pesado. Cuando terminé de bajar los escalones me detuve unos segundos y las piernas me comenzaron a temblar horriblemente ¡no me podía detener! todavía faltaban 3 horas y el tiempo estaba justo. Y así, sin detenerme por miedo a que si me sentaba ya no me iba a poder levantar, caminé hasta Hidroeléctrica. 

Llegué a las 2 de la tarde, pasé por el mochilón que había dejado en el restaurante y me senté a comer algo. Contando las horas que caminé ese día… 10 horas seguidas con 15 minutos de descanso; me sentía rara. Me sentía feliz pero un poco frustrada por no haber logrado ver Machu Picchu como esperaba verlo. Creo que si hubiera llegado en tren y subido en camión y me hubiera encontrado con el día más nublado que he visto me hubiera llevado una gran decepción. Pero logré disfrutar todo el camino, todas las aventuras que me llevaron hasta ahí no las cambio por nada. Entonces quizá Machu Picchu no fue lo que yo esperaba, pero todo lo que me llevó ahí me gustó tanto que me siento feliz y orgullosa de haberlo logrado. 

Mi recomendación es que si van se queden un día más en Machu Picchu pueblo para que no tengan la presión del tiempo por regresar tan rápido, puedan disfrutar más tiempo ahí y puedan esperar a que salga el solecito. Llegué a Cusco como a las 10 p.m. y preparé la maleta para la última caminata que me tenía Perú, la montaña de los 7 colores. 

¡Hasta pronto, mis queridos viajeros! 




Por Mayela Román
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jueves, 29 de junio de 2017

Un nuevo tipo de museo donde tú eres la obra principal

Puedo asegurarte que últimamente en Facebook, Instagram o cualquiera que sea la red social de tu preferencia, has visto alguna fotografía de uno de estos museos que a continuación te voy a presentar.


Artvo, Melbourne


Se trata de los museos de arte 3D que se han popularizado gracias a la exposición en las  redes sociales de las increíbles fotos en las que tú eres el protagonista.

El primero de su especie en Latinoamérica se encuentra en Playa del Carmen, Quintana Roo, México. Se llama 3D Museum of Wonders. http://3dmuseumofwonders.com/home-es/ En España encontramos más como el Museu de les Illusions en Barcelona http://bestmuseum.net/ y probablemente en cada país ya exista uno o esté en planes para realizarse.

La técnica del trampantojo (del francés trompe-l'oeil, engaña al ojo) es utilizada por los artistas para crear un efecto de tercera dimensión y hacernos los personajes principales de las obras que son un festín visual por sí mismas ¡Ahora imagina ser parte de ellas!

La fórmula de estos museos está hecha para triunfar: a todos nos encanta mostrar nuestras mejores fotos, especialmente aquellas originales, fuera de lo común, coloridas y extraordinarias que sabemos que juntarán varios “me gusta” (¡Ay, ego!, el que esté libre de culpa, que tire la primera piedra). Nos encanta relacionarnos con museos y actividades artísticas así que con esta combinación, estos museos se promocionan y se viralizan sin pagar publicidad, pues tus fotos compartidas son la mejor estrategia comercial, además de que las fotografías quedan increíbles.




El sediento


La diversión incluye a chicos y grandes, todos tienen oportunidad de posar y verse a sí mismos en la mano de un gran robot, tal vez combatiendo a algún dragón o volando sobre Sydney en un avión de papel

Y caí en las redes de la galería 3D...

Caí en la estrategia comercial al ver unas fotos de un contacto de Facebook. Las fotos se me "antojaron" y  decidí a ir con mi familia a la galería que está en la ciudad donde actualmente vivo, Melbourne, Australia. Se llama Artvo y está en el suburbio Docklands. Prometía ser una mañana llena de poses y sonrisas así que llegamos lo más temprano posible para evitar las aglomeraciones. 




Inocencia


En la entrada nos dividieron en grupos para explicar de qué se trata y qué hacer. El costo del boleto es el mismo que el de cualquier otro museo, incluso más barato, alrededor de 15 USD. En México, debo decir que me sorprendió el costo, que a mi gusto es elevado, alrededor de 30 dólares (USD).

El recorrido comienza con obras clásicas renacentistas, sigue con escenas de la cultura pop, recorridos por diferentes ciudades del mundo, ruinas egipcias, una tierra de fantasía y varias imágenes que te sacarán varias carcajadas.




Para sacar la mejor foto:

En el suelo hay marcas para indicar donde pararte como fotógrafo y hay personas que te darán consejos para que tu foto salga perfecta, pero no estarán encima de ti para que te sientas cómodo y en confianza para hacer los gestos que quieras. Esas marcas en el suelo también te indican como tomar  las fotos con teléfonos móviles, vertical u horizontalmente. No acerques ni alejes usando el zoom, pues afecta la perspectiva y las fotos no se verán en tercera dimensión, incluso si tomas la foto desde otro ángulo, ni siquiera se verá la imagen en todo su esplendor o no se distinguirá claramente lo que es.


¿Qué hay abajo?


Mi consejos:

Vete arreglado(a) porque de verdad, tú serás el centro de atención en todas las fotos.

Pide consejos a los chicos que trabajan ahí sobre cómo posar para sacar el mayor provecho de las imágenes.

Toma el tiempo necesario para recorrer el museo, observa las pinturas, admira las obras también ya que fueron creadas por grandes artistas para que nosotros seamos la figura principal.


Les dejo unas fotos mas de Artvo Melbourne y ¡no se olviden de buscar la galería 3D más cercana a ustedes!


Domando a la fiera



Volando sobre Sydney en un avión de papel


¡Cuidado con el dragón!


¡O me caigo o me come!


La manzana incompleta


Por Fabiola Cuevas

miércoles, 21 de junio de 2017

Sochi, la playa más famosa de Rusia


La ciudad de Sochi alberga uno de los estadios autorizados para llevar a cabo la Copa Confederaciones y el Mundial de Fútbol. Imaginen la escena: playa, tiempo agradable (aunque no lo creas las temperaturas en verano rondan los 25°C) y fútbol. 

¡Los atardeceres son grandiosos!
Sochi es una ciudad larga; como cualquier ciudad costera, los edificios están construidos a lo largo de la costa y muy poco tierra adentro. Naturalmente todos quieren aprovechar la vista al mar y el acceso rápido a las playas del Mar Negro. De hecho, tiene una avenida principal muy cerca de la playa: Calle Lenin (como la Costera Miguel Alemán en Acapulco, Bulevar Biscayne en Miami o Ronda Litoral en Barcelona). ¡Sochi es la ciudad costera más larga del mundo extendiéndose 144km! 


Aunque fue un destino turístico muy famoso dentro de la Unión Soviética, Sochi no es una ciudad muy conocida internacionalmente y no es de extrañarse. Sochi está a poco más de dos horas en avión desde Moscú y queda muy cerca de la frontera con Georgia. La verdad es que no veo a nadie haciendo viaje a la playa hasta Rusia (a menos de que por algún motivo te quede cerca o vayas a alguno de los partidos de Fútbol).

Sus playas son de piedras y solo se puedes disfrutar del mar durante el verano, aunque muchos rusos también se meten en invierno. Por lo mismo de no ser un destino turístico popular, es muy difícil encontrar servicios en otra lengua que no sea ruso. No hay resorts con buffets ni una gran variedad de bares o centros nocturnos. Recuerdo dos centros nocturnos muy bien. El primero se llamaba Garadók y el segundo Dvie Palmy. Aunque seguro encuentras otras opciones más parecidas a las discotecas de occidente, estos dos centros llamaron mi atención por varias razones. La música es totalmente desconocida y con tintes turcos; si bien se filtran dos que tres canciones de moda en todo el mundo, la mayoría de las canciones son ya sea en ruso o con variaciones de ritmos turcos o armenios. Después viene la diferencia cultural. Aquí se estilan dos tipos de baile, ya sea con tu pareja o en grupo. Curiosamente aquí puedes formar un grupo de hombres. Hay que bailar en círculo y demostrar que tú puedes hacer los pasos de baile más exóticos; supongo que es alguna manera de impresionar a las chicas. A mí me pareció que brincaban y movían las manos mientras miraban al piso, como buscando monedas. Después venía el clásico paso ruso de la mamushka, demostrando tremenda habilidad con las pantorrillas.


vista desde el tren


Sochi es una ciudad que pretende ser un punto turístico ya sea en verano o en invierno. Si vas en invierno puedes ir a las montañas a practicar ski y otros deportes de invierno. Además, tiene una infraestructura muy eficiente. Se construyó un tren a lo largo de la costa y también va a las montañas. También hay un gran número de hoteles nuevos y no se diga de los estadios que fueron construidos para los Juegos Olímpicos de Invierno y que están siendo utilizados para la Copa Confederaciones y el próximo Mundial de fútbol.

¿Qué hacer en Sochi?

Puedes ir al Parque de Atracciones muy cerca de la zona de estadios olímpicos. Aunque no es un parque muy grande, seguro te divertirás mientras pruebas un marózhonae (helado) y disfrutas de los hermosos atardeceres que ofrece el mar negro. Además, la comida es deliciosa. Como está muy cerca de Armenia y Turquía, además de los platillos rusos puedes probar algunos platillos exóticos que desgraciadamente no volverás a encontrar tan fácilmente. Recomiendo probar el Jachapuri, una especie de pan con un huevo frito en medio, con orilla de carne y queso derretido al horno que te hará chuparte los dedos. También prueba lavash una especie de tortilla de harina de origen persa, que puede disfrutarse con brochetas de cordero.



Si vas en invierno, no olvides visitar Krásnaya Paliana un resort de ski muy moderno con una vista de montañas nevadas que te dejará sin aliento. También puedes visitar la casa de campo de Stalin (dacha). Como ya quedamos que es un punto vacacionista importante para los rusos y los países cercanos. Muchos personajes famosos tienen una casa de descanso en este lugar. Se dice que incluso el Presidente Vladimir Putin cuenta con una lujosa casa de verano en Sochi, quizá hasta podrías visitarlo.

El estadio Fisht 

El estadio Fisht tiene una forma de monte (puesto que está inspirado en el Monte Fisht) y tiene una capacidad de aproximadamente 48,000 espectadores. Desde su interior puedes ver el mar o las montañas dependiendo de en qué extremo te sientes. Es un estadio con techo abierto que además refleja el agua durante el día y permite el paso de la brisa marina. Puede modificarse para usos múltiples a fin de cubrir las necesidades del event¡¿¡o.

¡Lenin!
Por Dante Rojas
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